En busca de la Razón | David Razo

México no es ajeno a los problemas de las personas con discapacidad. Al contrario, es un tema tan frágil y trascendental que desgraciadamente en nuestro país las personas con discapacidad son el grupo más discriminado.
La Organización Mundial de la Salud (OMS), define a la discapacidad como:
“Toda restricción o ausencia (debida a una deficiencia) de la capacidad de realizar una actividad en la forma o dentro del margen que se considera normal para un ser humano”
En México, según datos del INEGI 2020, en nuestra población hay 20 millones 838 mil 108 personas con alguna discapacidad. Siendo el 16.5% del total de la población. Un porcentaje bastante alto.
Dicha cantidad se divide en:
- Mujeres: 11 millones, 111 mil 237
- Hombres: 9 millones 726 mil 871
Siendo las mujeres el grupo con más riesgo y más vulnerado (otro tema del que se da mucho qué hablar en México).
En más de un aspecto nuestro país no cuenta con una verdadera inclusión. Desafortunadamente, aunque existe la Convención de los Derechos de las Personas con Discapacidad en México, el gobierno federal aún no cuenta con verdaderas políticas públicas que hagan una integración verdadera a la sociedad.

Es triste y da coraje ver este panorama de desigualdad desde la perspectiva de alguien que tiene en casa a una persona con discapacidad.
Hablo por mí, por ellos y por todas las personas que tienen a algún familiar con discapacidad.
En México las estadísticas de discriminación son preocupantes. Según el documento sobre discriminación estructural del Consejo Nacional para Prevenir la Discriminación (Conapred), 25 de cada 100 personas discapacitadas han sido víctimas de la discriminación al menos una vez al año.
Se debe tener presente que una discapacidad no es una limitante para el respeto y la inclusión. Nadie debe de discriminar o minimizar las condiciones de los demás.
Tristemente, este grupo es más susceptible a no tener empleo o trabajar en condiciones de desprotección.
Apenas solo 40 de cada 100 personas con discapacidad mayores de 15 años, participan en una actividad económica, ¿Qué quiere decir? Qué la mayoría de las personas de este sector no tienen acceso a un empleo.
Por esto es importante la inclusión, para que todas las personas puedan ser económicamente activas; para que haya respeto; para construir una sociedad más humanizada.

No podemos decir que somos un país en desarrollo sí no fomentamos la inclusión y peor aún, que esto se vea reflejado de manera negativa en estadísticas.
Por situaciones como estas es por las que nuestro país no avanza o progresa. No debemos de ser indiferentes con el tema y mucho menos promover la desigualdad.
Es un problema que afecta a todos. Además, es un reflejo de nuestra persona, de nuestra sociedad.
Esto es algo que atañe a todos, ¿Por qué? Porque como país, representa una falta de cultura inclusiva e indirectamente promueve la desigualdad, y a consecuencia de esto (a nivel laboral) se retiene el desarrollo económico.
Puede que por ahora solo en ciertos sectores se promueva más la inclusión, como en el turismo, con la creación del “Sello Turismo Incluyente”. El cual sirve para certificar a los prestadores de servicios turísticos.
Solo se da cuando se cumplen con criterios de accesibilidad en las operaciones cotidianas.
Es un inicio, pero no es suficiente. Se debe de escalar más y favorecer la inclusión en todas las actividades, ya sean de ocio, recreación o económicas.
Todos contamos con los mismos derechos desde que nacemos y limitar a una parte de la población es inaudito.
Pero, fuera de temas económicos. El aspecto humano es lo que se debe de promover, no es posible que no existan políticas públicas para la inclusión de las personas con discapacidad.
Esto tiene que cambiar. Como padre de una princesa con discapacidad, quiero que cambie y haré todo por ella y por todos.
Parte de mis propuestas es el realizar una verdadera inclusión.
Por eso, este 6 de junio vota por la inclusión. Haz un voto RAZONADO.
Vota por David Razo al Distrito 3 de Azcapotzalco.




