En busca de la Razón | David Razo

Un recurso natural; un recurso que literalmente da vida, apenas en 2012 fue reconocido como un derecho constitucional. Es decir, se incorporó como parte del artículo 4 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos.

El artículo nos dice:
“Toda persona tiene derecho al acceso, disposición y saneamiento de agua para consumo personal y doméstico en forma suficiente, salubre, aceptable y asequible. El Estado garantizará este derecho y la ley definirá las bases, apoyos y modalidades para el acceso y uso equitativo y sustentable de los recursos hídricos, estableciendo la participación de la Federación, las entidades federativas y los municipios, así como la participación de la ciudadanía para la consecución de dichos fines”. - Artículo 4°.
Esto en México. Por otro lado, a nivel internacional se acordaron estándares y características sobre el cumplimiento del derecho humano al agua en 2002, por parte del Comité de Derechos Económicos, Sociales y Culturales. Este es un órgano de expertos independientes que supervisa la aplicación del Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales (PIDESC). Al cual México pertenece…
9 años han transcurrido de aquella reforma que se dio el 8 de febrero de 2012 y aunque pareciera que es un recurso accesible y asequible para todos, la realidad es otra.
La escasez de agua no es una novedad ni mucho menos una sorpresa, por ello en estos últimos años se han implementado proyectos no solo en México, sino en todo el mundo para su cuidado.
No obstante, no deja de ser un derecho humano que está siendo vulnerado. Al menos en la Ciudad de México muchos de los 21 millones de habitantes lo saben y lo han vivido.
Al menos 1 de cada 5 personas cuentan con unas horas de agua del grifo y 20% tienen agua durante una parte del día.

Lastimosamente esto se ha tratado de combatir, pero de una forma muy estancada, puesto que la ciudad importa un 40% del agua para quienes lo necesiten, pero no se cuenta con una verdadera infraestructura que recicle toda el agua que se pueda desperdiciar.
Esto ya no solo se convierte en un problema de cumplimiento al derecho humano del agua, sino también a un problema ecológico, ambiental.
El agua potable está en riesgo y el hecho de no contar con una verdadera estrategia para abastecer a la población vulnerable y una correcta infraestructura, solo nos está guiando a un destino inminente.
Un ejemplo de la merma de agua es que, debido a problemas del sistema de tuberías (parte de la infraestructura que comentaba), hay una pérdida del 40%. Más de la que se debería.
El derecho humano no solo está siendo afectado, también el medio ambiente. Y, Ciudad de México es una de las 11 ciudades que pueden quedarse sin agua potable debido a los problemas ya mencionados.
Otra medida que han implementado es el abastecer a base de pipas de agua. Estas se solicitan y el agua llega al lugar donde fue requerida. Claro, esto sin contar el tiempo que se tardan. Muchas familias quedan vulneradas por este aspecto, por la ineficiencia del sistema, algo que sí o sí debe cambiar.
De acuerdo al libro de “El agua en México. Actores, sectores y paradigmas para una transformación social-ecológica”, menciona que el 80% de los cuerpos de agua se encuentran contaminados con descargas industriales, afectando directamente al abasto y reciclaje del agua.
Estos son puntos que se deben de tomar en cuenta y tener presentes. No solo porque estamos a poco tiempo de hacer un verdadero cambio, sino para ayudar realmente a las personas que se encuentran afectadas por el mal manejo del agua.
La causa por ahora es noble, se respeta. Me da gusto que, por parte del alcalde de Azcapotzalco, Vidal Llerenas, haya puesto en marcha el programa emergente de abasto de agua potable.
Dicho programa tiene un fin de repartir diariamente abasto de agua potable a través de pipas de 10 mil litros. Esto con la intención de combatir lo ya mencionado, sin embargo, habrá que ver resultados…
“La alcaldía ha puesto en marcha en marzo un programa emergente de abasto que implica el reparto diario, en pipas, de unos 400 mil litros de manera gratuita, así como la instalación de 40 tinacos sobre vía pública, colocados estratégicamente en zonas de alta demanda”.
Explica el edil.
Suena bien, pero debemos de actuar de forma más contundente. De forma real, por eso, este próximo 6 de junio te invito a votar por mí.
Vota David Razo, por un futuro mejor para ti y tu familia. El cambio está en ti.
