Visión de Cambio| David Razo
Por David Razo|Empresario
#VisiónDeCambio #DavidRazo #UnHombreConVisiónDeCambio

Es verdad que la otra cara del coronavirus nos ha puesto en Jake, por las consecuencias que nos esta dejando. En lo económico, en lo social, lo político pero lo mas lamentable es en el número de fallecimientos que ha traído. Sin un disparo, ni un altercado, simplemente su nombre, el miedo -pues es tan poderosa y dañina- y la muerte.
No importa la rasa, el empoderamiento económico, social, político. Sin importar que sea de América, Europa, África, Asia, Oceanía y la Antártida, solo es esta pandemia.
La crisis sanitaria mundial por el coronavirus (COVID-19) está dejando preocupantes consecuencias a nivel social y económico. Además de estos dos componentes, la tercera «pata» de la sostenibilidad es la ambiental que, en esta ocasión, se ve reforzada de una forma ya no dulce sino agridulce -debido a la situación que es- por el impacto de la pandemia.
Mientras que los países del mundo entero aplican diferentes medidas no solo para frenar los contagios, contenerlos y acabar con el virus de una vez por todas, también buscan la fórmula idónea para que su impacto económico sea el menor posible.
Las imágenes insólitas de una población casi confinada y una actividad industrial y económica venida a menos, debido a las cuarentenas impuestas, dan a la componente ambiental un respiro.
Un ejemplo claro es lo que ha sucedido con las aguas de los canales de Venecia, en Italia, (y segundo país con más casos de COVID-19). México, sus mares están casi limpios, Estados Unidos, sus playas solas. Etc.
Imágenes compartidas por diversos usuarios a través de las redes sociales, muestran unas aguas cristalinas. Con menos tráfico por los canales, los sedimentos arrastrados por los cientos de embarcaciones vuelven al fondo, reduciendo así el agua turbia con color verdoso que acostumbra la estampa.
Por otro lado, imágenes de satélite publicadas por la NASA y la Agencia Espacial Europea han demostrado que la desaceleración económica como medida de contención para la pandemia, ha limpiado el aire de países como China, Italia e incluso España. La drástica disminución del NO2 es una prueba clara de la influencia del ser humano sobre el calentamiento global.
Son muchas las reflexiones que podemos extraer de esta pandemia mundial, y una de ellas también puede ser poner el foco en la sostenibilidad. Desacelerar nuestro estilo de vida y repensar la forma en la que nos relacionamos con nuestro entorno, con el fin de encontrar la fórmula que nos dé el equilibrio entre lo social, lo económico y lo ambiental.